Daily devotion · Matthew 26:41

Venciendo la Prueba de la Tentación

Como si fuésemos estudiantes a punto de enfrentar un examen decisivo, así debemos prepararnos para los desafíos espirituales que nos acechan. A menudo, en mi época de estudiante, dejaba el estudio para el último momento, y esa procrastinación se reflejaba en mis resultados. Esta…

Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Matthew 26:41 · RVR
Reina-Valera · Bible For Her API publication snapshot 2026-08-19
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Meditación

Como si fuésemos estudiantes a punto de enfrentar un examen decisivo, así debemos prepararnos para los desafíos espirituales que nos acechan. A menudo, en mi época de estudiante, dejaba el estudio para el último momento, y esa procrastinación se reflejaba en mis resultados. Esta actitud, trasladada a mi vida espiritual, se manifiesta cuando no me preparo para enfrentar las tentaciones que seguramente vendrán.

Hay ocasiones en las que la tentación se anuncia desde lejos, mientras que en otras nos sorprende sin previo aviso. No obstante, la palabra de Dios nos insta a estar alertas y a resistir en todo momento. No debemos esperar a que la tentación toque a nuestra puerta para orar por fortaleza. Estar preparadas implica reconocer nuestras áreas de vulnerabilidad y pedirle a Dios en oración que fortalezca nuestro compromiso.

"Oh Dios, últimamente he estado inclinada a [pensar/desear (usted complete)]. Sé que eso no es lo que Tú deseas para mí, así que te pido que me fortalezcas en ese aspecto y me mantengas lejos de la tentación."

Tenemos el privilegio de acercarnos a Dios con esta plegaria en cualquier momento, así que aprovechemos esa oportunidad. Confía en mí, no querrás tratar la tentación de la misma manera en que yo trataba mis exámenes universitarios.

Reflexiona

  1. ¿Dónde necesitas detenerte y recibir la fortaleza de Dios?
  2. ¿Cuál es el siguiente paso fiel que puedes dar después de orar?

Oración

Querido Dios, te agradezco por enseñarme a resistir la tentación. Conoces mis vulnerabilidades, por lo tanto, te pido que ilumines mi entendimiento para reconocer esas áreas y no caer en compromisos que no te honran. En el nombre de Jesucristo, oro, Amén.

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